Afiche final “LET’S USE LINUX”

Otro boceto para “Let’s use Linux”

Más bocetos “Let’s Use Linux” con un toque más peruano. Más bocetos “Let’s Use Linux” con un toque más peruano.

Más bocetos “Let’s Use Linux” con un toque más peruano.

Bocetos para LET’S USE LINUX. Falta el programa del evento.  Bocetos para LET’S USE LINUX. Falta el programa del evento.  Bocetos para LET’S USE LINUX. Falta el programa del evento.  Bocetos para LET’S USE LINUX. Falta el programa del evento. 

Bocetos para LET’S USE LINUX. 
Falta el programa del evento. 

(Midterm) Exams are near. My friends and I had to explain our database model to the professor. There were some errors in the data type of the fields. But nothing dangerous. We were using ERWIN (over ORACLE). Actually, I don’t like ERWIN, but I had to use it. Anyway, the implementation in gtravel-webapp will be different to it. I am using Django+MySQL. I’ve been learning it and writting code at the same time. I was looking for some libraries/modules to verify IBAN, SWIFT/BIC codes and phonenumbers. Finally, I think I will use them.

I’ve been taking about 40-60 minutes per day to write some documentation  or code related to the project. But I think this week I’m going to be very bussy. What is really complicated in the carreer in my university is the fact we have at least 3 graded practice test each week.

Read you!

https://github.com/cfoch/gtravel-webapp

Estaba anocheciendo. Calculo que era las 6:30 pm cuando vi un carro parecido a una combi desplazarse descontroladamente. Toda la gente entró en escándalo, y cuando el auto se detuvo, formaron una ronda alrededor. De pronto, bajó el sujeto que manejaba aquella combi. Iba vestido de negro y llevaba algo sujetando con sus dos manos, pero no pude verlo bien: la noche era inminente. Mi amigo quiso acercarse un poco más, pero yo tenía un mal presentimiento: “¡Hay que irnos! Este debe ser un loco. ¡Vámonos!”. Pero mi amigo tomó pasos hacia adelante, y yo lo seguí. Mientras daba estos suaves pasos, pude distinguir qué era aquello que llevaba en la mano; se trataba de un martillo mecánico o rompepavimentos (de esos que taladran el suelo). Luego, se puso a perforar el suelo. Parecía un trabajador. La ronda se fue deshaciendo con el paso del tiempo, y para entonces el cielo ya estaba oscuro. Yo me había detenido a una cuadra de distancia, y solo recuerdo, que mientras todos se movían, una chica iba a reclamarle, quizás, algo al tipo, cuando este levanta la máquina perforadora y se la lanza con cólera. ¡Que muerte más horrible había presenciado: la mujer había explotado en sangre!

Un segundo después de este incidente, nos encontrábamos mis dos amigos y yo a casi dos cuadras del lugar huyendo. Mientras corríamos escuchábamos las sirenas de la policía.  ¡Se había escapado y lo estaban buscando! Lo que había visto era macabro, y nada más imaginarme cómo se sentiría tal dolor se me ponían los pelos de punta. No sé cuánto corrimos, pero tratamos de alejarnos lo más que pudimos, nos metimos por un barrio desconocido atravesándolo en modo de zic zac. Era casi imposible tener la mala suerte de encontrarnos con aquel tipo ahí. Por alguna fuente que no recuerdo, me había enterado que este sujeto solo asesinaba a estudiantes. Ya habíamos dejado de correr entonces. Solo caminaba con mis amigos conversando medio asustados y agitados. Ya entonces nos detuvimos por algún lugar desolado. Alcé la mirada, y vi el cartel de un colegio… volteé a ver en la calle paralela: ¡había un tipo misterioso caminando por allí! Este vestía de negro y llevaba un sombrero de mariachi, pero no lo pude distinguir bien porque estaba oscuro. Sin embargo, transmitía la sensación de que era el asesino.

Parecíamos paranoicos. Echamos a correr otra vez. ¿Era el mariachi el asesino? Vestía de negro como el otro y estaba cerca a un colegio. Lo mejor era huir lo más posible. Él no nos perseguía… y era mejor así. Nos cansamos de correr. Nos detuvimos en una especie de unidad vecinal, y en el siguiente bloque vimos pasar otra vez al mariachi. ¿Nos estaba persiguiendo? Otra vez corrimos… nos paramos… y otra vez lo vimos… y otra vez corrimos… y otra vez lo vimos…

Finalmente desperté de esta extraña pesadilla. Eran las 4:50 a.m. y tenía que salir correr. Me cagaba de miedo. Me lavé los dientes, tomé una manzana y mientras la comía trate de buscar algo de información sobre este tipo: nada. Me puse mi ropa de deporte, mis pesas y empecé un típico día.

Estaba aburrido. Iba a buscar a un amigo que le decimos Mijol. Tal vez debí haberle cancelado e irme con la chica. Acababa de llegar al parque Kennedy y por cuestiones de la vida termino hablando con una desconocida. Yo inicié la conversación, ella iba caminando, y cuando me acerqué a ella pegó un grito, luego todo se tornó tranquilo.

Yo: Pareces una hippie…
Ella: No… yo no soy hippie. Mira allá. Ella, por ejemplo es hippie. (Señalando a una gorda que pasaba frente al parque Kennedy).
Dijo que era algo como ipi no-se-qué
Yo: ¿Pero acaso a ti te gusta estar observando a la gente?
Ella: No. Imagínate… perdería mi tiempo, no puedo estar analizando a todo el mundo. Pero cuando veo a la gente puedo imaginar cómo son.
De pronto pasa un señor y ella lo saluda.
Ella: Disculpa es que me gusta saludar a gente desconocida. Ja.

Su aspecto era el de una mujer de 40 años. Era de test blanca, manos no muy suaves, algo huesudas, cabello negro. Estaba  pintarajeada y llevaba un tatuaje en la muñeca de una pepa que lo llevaba desde los 15 años. Además, tenía un acento grave y marcadamente extranjero. Era italiana pero según ella no recordaba italiano. Llevaba un cigarillo y en general inspiraba una actitud fuerte y segura. Decía que era nómada, podía ser que deje Perú en los siguientes meses o años si quería para irse a otro país, dejarlo y hacer lo mismo. Quería aprender a tocar cajón peruano y justo iba camino a comprar uno.

Recuerdo poco en realidad de la conversación. Pero horas antes había estado conversando  con unos amigos lo interesante que sería conocer una italiana. ¡Que maldita casualidad! Tenía un modo de pensar que me hizo cambiar en cierta manera, no por ella, que jamás la volví a ver, sino por mí. Era como un aviso: “¿Hola? Sé más congruente con tus ideales”. Finalmente, fui donde mi amigo. Lo demás no interesa ni me acuerdo.

Antes de acariciarme, ella será bañada por mi filosofía. Se enterará de lo burda que es la vida. Es tan absurda y estúpida que no le importará si nos olvidamos de que somos personas. Entonces, seremos como animales y cogeremos como simples animales. Estaremos tan excitados que nada nunca antes nos habrá parecido tan salvaje y placentero. Viviremos para dar y recibir placer. Encontraremos la felicidad, y esta no tendrá dependencias. Seremos tan felices que nuestra felicidad contagiará felicidad. Lograremos todas nuestras metas. La vida es aleatoria y nosotros somos afortunados. Habremos sido tan afortunados que el día de nuestro entierro nos habrán colocado las más hermosas flores y nuestro ataúd será una pieza histórica. Así es, pasaremos a la historia. Miles de generaciones divulgarán nuestros nombres. Tan conocidos seremos que incluso muertos seremos fantásticos. Pasarán millones de años, y así como nosotros, la humanidad se extinguirá, la Tierra desparecerá pero nuestra felicidad perdurará en las partículas de polvo que el viento agitará por allí. El universo se renovará. Dará fruto a nueva vida. El hombre y mujer volverán a surgir tan perfectos como nosotros, porque el universo siempre nos tuvo en cuenta. Entonces estos se olvidarán de que son personas y se convertirán en simples animales, follarán como simples animales.
Fabián Orccón

"Lo que nos hace iguales es que todos somos diferentes"
— Fabián Orccón
"La vida es aleatoria"
— Fabián Orccón
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